miércoles, 16 de abril de 2014

Una nueva historia…


                        Todo comenzó aquella tarde cuando salí de una cabaña de madera en un lugar de montaña  Me invitaron unas personas que yo no conocía, a un encuentro poco habitual con una vieja mujer que ya había “partido” -no solo de esta vida, sino de muchas más  como ella me dijo cuando le conté que me dedicaba a la Terapia de Regresión a Vidas Pasadas -“Qué interesante”- me dijo, - “yo he vivido muchas vidas”.
         No pretendo que me crean, no son importantes los detalles del encuentro. Solo diré que esta anciana, que había vivido en ese mismo lugar años atrás; utilizó para presentarse ante mí y otras pocas personas que estaban presentes, el cuerpo de un mortal como nosotros: es lo que se llama “mediumnidad”. Para hablarnos, necesitaba utilizar la voz de este buen hombre, que tenía el don de “prestarle su cuerpo” por unos momentos...  
Esta señora además, me enseñó a utilizar el péndulo, que es un método de adivinación y sanación. Ella había sido una gran experta, dicen. Su péndulo de madera todavía estaba ahí...

         Una frase que escuché antes de retirarme de esa inusual reunión en una cabaña de madera, donde ingenuamente le hice la pregunta que todo buscador espiritual hace: “¿cuál es mi misión?”, fue el primer aliento de vida de este libro: tu misión es contar que la muerte no existe”, respondió ella desde el mas allá.


domingo, 13 de abril de 2014

Historias que sanan...


Los chamanes reunidos con su tribu alrededor del fuego cuentan historias. Historias que alimentan el alma de quienes las escuchan. ¿Para qué lo hacen? Para ayudarnos a cambiar la nuestra en lugar de lamentarnos. Tendemos a contar y contar a quien nos quiera escuchar cómo fuimos lastimados, de nuestra mala suerte, la maldad del otro, las injusticias de la vida… Lo contamos tantas veces... le ponemos tanta atención, tanta energía, que hacemos una huella profunda en la memoria hasta quedar atrapados. Y después nos preguntamos por qué seguimos ahí, recreando siempre la misma realidad: la que concuerda con nuestro relato.

jueves, 10 de abril de 2014

el alma


… Y mientras tanto el alma entra en el ciclo de las reencarnaciones, en su necesidad, en su elección, de crecer y perfeccionarse a través de la experimentación, hasta terminar siendo una con Dios, hasta iluminar nuevamente la materia más densa cuando finalmente cerremos El Libro de la Vida, o cuando todo vuelva a empezar en un nivel más elevado. O cuando nos convirtamos en dioses de nuestro propio universo.

sábado, 12 de enero de 2013

Mi mensaje al mundo...


Es mi deseo compartir con ustedes algunas experiencias y reflexiones. Muchas historias. Ayudar a aliviar el dolor de quienes todavía sangran por las heridas del alma. Tal vez esta sea mi manera de decir al mundo:

“La muerte no existe”

viernes, 26 de octubre de 2012

Un juego…


... La vida es como un gran juego y nadie puede abandonarlo. Eso es lo terrible y maravilloso al mismo tiempo: no podemos abandonar, no podemos abandonarnos

Cuando en intentos desesperados por dejar de sufrir nos quitamos la vida, o simplemente bajamos lo brazos para que la muerte nos lleve y con ella se lleve nuestro sufrimiento... simplemente pasamos al otro lado

Pero el alivio -si lo hay- es momentáneo, ya que el juego no termina ahí, todo continúa. 
... Ese intento de escapar al sufrimiento solo empeora las cosas: no porque habrá un castigo o arderemos en el infierno...  sino simplemente porque necesitaremos aprender a valorar la vida, jugar el juego hasta el final, atravesar el proceso, ser felices igual, crecer. 

sábado, 29 de septiembre de 2012

Una vida, muchas experiencias...


          El Alma ve su vida como un continuo ir y venir de una experiencia a otra. 
No hay muchas vidas, hay una vida con muchas experiencias, muchas oportunidades de aprendizaje. Y si en este aprendizaje lastimamos a alguien, vamos a tener que aprender que eso no se hace, a modificar esa tendencia a dañar, ¿y que mejor manera de hacerlo que ponernos del otro lado del mostrador en la siguiente encarnación y ser los dañados? ¡Así no se olvida seguro!
         ¿Y si para salir del letargo o para dar un gran salto evolutivo y tomar un atajo en el camino de la evolución espiritual, decide algún alma sufrir una pérdida muy dolorosa, o una grave enfermedad?  ¡No lo dudaría esta alma valiente, la recompensa es enorme!